Capítulo 1. Parásitos: Generalidades

I. MARCO REFERENCIAL DE LA IMPORTANCIA DE LOS PARASITOS EN LA GANADERÍA PERUANA

La población ganadera nacional según CENAGRO 94 alcanza los 26 517 084 cabezas. La profusa publicación del censo por el INEI permite disponer de valiosos datos estadísticos situacionales del campo ganadero, a partir de los cuales se ha procesado las informaciones que se muestran en las Figs 1.1, 1.2 y 1.3.

En la Fig 1.1, se registra la población ganadera del país y los porcentajes de las especies ganaderas censadas: bovinos, ovinos, caprinos, Alpacas, Llamas, porcinos, caballos, Burros y Mulos. Notoriamente el ganado más numeroso es el ovino, seguido por el bovino, alpacuno, porcino, etc.

Otras informaciones son: el tamaño de las unidades agropecuarias, en cuya estructura, se procesa las dos subsiguientes informaciones: las actividades ganaderas y el nivel educacional de los criadores, que tienen gra importancia referencial para la valoración de los Parásitos en la ganadería del Perú.

En la Fig. 1.2 se muestra las actividades ganaderas: vacunaciones, baños, dosificaciones, suplementación e Inseminación artificial. De éllas, las vacunaciones (seguramente antiaftosa, brucellosis) son actividades impuestas, dado que provienen de una decisión política; en tanto que las restantes son espontáneas o de iniciativa del ganadero.

Se aprecia también, que las actividades antiparasitarias : baños y dosificaciones son notoriamente más frecuentes, practicadas por 57 – 79 % de los criadores de las 789 582 unidades agropecuarias, con una tendencia a mayor frecuencia en los criadores de las mayores unidades agropecuarias. También se puede ver una mayor frecuencia para el caso de los baños respecto a las dosificaciones.

Los baños seguramente  están referidos  a los ectorparásitos (garrapata, sarna, etc) y las dosificaciones a los endoparásitos (fasciola, nematodos gastrointestinales, etc). Se debe agregar lo obvio, y es que tales actividades tienen un costo proveniente del medicamento mismo y el manejo del mismo.

En dichas actividades no están por supuesto las metacestodiasis: hidatidosis y cisticercosis, de gran importancia en la sanidad humana y pecuaria del país; y que obviamente, el control y prevención, no son de decisión y capacidad del criador, sino de una decisión política.

En la Fig 1.3, se muestra el nivel educacional de los gestores directos de las 1 731 764 unidades agropecuarias (UA). Se aprecia que alrededor del 20 % de las UA están manejadas por personas sin nivel educacional (analfabetos?); alrededor del 60 % por personas con nivel primario; alrededor del 15 % por los de nivel secundario; y apenas alrededor del restante 5 % por personas con nivel tecnológico (Instituto Superior y Universidad).

Significa entonces que alrededor del 80 % de los gestores de la ganadería nacional constituye la gran población objetivo para sencillas y elementales estrategias de capacitación o transferencia tecnológica.

Ahora bien, interrelacionando los hallazgos del censo: las actividades antiparasitarias y el nivel educacional del criador, es pertinente agregar lo siguiente: Por un lado, es cierto que la enseñanza – aprendizaje de las Enfermedades parasitarias es compleja y difícil, especialmente cuando se aspira servir a realidades concretas como la peruana, geográfica y socialmente complicada. 4

Por otro lado, el profesional pecuaria tiene que aportar su ciencia y tecnología a la solución de los problemas parasitarios, necesarios en alrededor del 80% de los criadores, ávidos de capacitación y transferencia tecnología, sencilla y elemental. ¡Allí está el desafío para el Veterinario peruano!.

En este orden de cosas: ¿Cuánto esfuerzo se ha hecho para revisar y adecuar los contenidos y metodologías de las asignaturas relacionadas con los efectos de los parásitos?. ¿Qué modalidades, niveles y complejidades de la Transferencia Tecnólogica reciben los graduandos para enfrentarse a la demanda de capacitación de la mayoría de criadores del ganado peruano?.

II. GENERALIDADES PARASITARIAS

Los estudiantes de Medicina Veterinaria y los veterinarios mayormente están interesados en siete aspectos del fenómeno parasitario:

1. La identidad del parásito (etiología) y su importancia relativa entre los otros parásitos. Esto es muy importante para orientar el tratamiento y control.

2. La biología (ciclo biológico) del parásito cuyo detalle ayuda a explicar la patogenicidad, diagnóstico, transmisión y control de la infección.

3. La epidemiología del parasitismo, esto es, las condiciones que facilitan la ocurrencia de La infección, o de la enfermedad.

4. La fisiopatologia. esto es, cómo el parásito afecta al hospedero y cómo éste, reacciona a tal efecto (Nosoparasitosis). Esto es muy importante, para entender a la enfermedad parasitaria y establecer un razonable pronóstico y tratamiento.

5. El diagnóstico clínico del parasitismo y su confirmación por el laboratorio.

6. EL tratamiento de la enfermedad.

7. EL control y la prevención, esto es, cómo evitar que el parásito tenga éxito en su ciclo vital.

Este es el modelo secuencial que se usará más adelante para desarrollar los distintos parasitismos.

Para entender y ejecutar tales aspectos es necesario inicialmente establecer e incorporar un lenguaje y terminologías y/ o definiciones que faciliten la información y la comunicación de la ciencia y tecnología que sustenta a la Parasitología.

A. PARASITO.

Organismo que durante parte o toda su vida manifiesta su total dependencia metabólica de otro organismo de diferente especie llamado hospedero o mesonero o huésped u hospedador. Hay varias clasificaciones:

1. De acuerdo a la localización:

a. Ectoparásito. Se ubican sobre la superficie del hospedero y Los efectos se nominan como infestación. Ej.. Pulgas, piojos, mosquitos, etc.

b. Endoparásito. Ingresan y se ubican dentro del hospedero y los efectos se nominan como infección. Ej: Demondex, Sarcoptes, Toxocara, Toxoplosma, Paragonimus, etc

Esta clasificación ha originado en el mercadeo de tos antiparasitarios la palabra Endectocida, para señalar el efectos sobre endoparásitos y ectoparásitos.

2. De acuerdo al comportamiento.

a. Parásito Obligatorio, aquel que necesariamente hace vida parasitaria.

1) Temporal o intermitente. Parasita momentáneamente y solo para alimentarse. Ej: Pulgas, mosquitos, etc.

2) Periódico. Parasita durante una fase de su ciclo de vida, Dermatobia, Trombicula etc.

3) Permanente. Parasita durante toda su vida o ciclo vital. Ej: Sarcoptes, Piojos, Toxoplasma, etc.

b. Parásito facultativo, o capaz de hacer vida libre y/o parasitaria. Ej: Strongyloides.

3. De acuerdo al espectro o rango de hospedero.

a. Parásito estenoxeno, afecta a una sola especie de hospedero. Ej: Isospora rivolta, Heterodoxos, etc.

b. Parásito eurixeno, afecta a diferentes especies de hospederos. Ej: Toxoplasma, Cryptosporidium, Toxocara canis, etc.

4. De acuerdo al Ciclo de vida.

a. Parásito monoxeno o de ciclo directo o de un soto hospedero. Ej: Demodex, Giordia, Cryptosporidium, etc.

b. Parásito heteroxeno o de ciclo indirecto o de 2 o más hospederos (definitivo e intermediario). Ej: Echinococcus, Toxoplasma, Sarcocystis, etc.

B. HOSPEDERO o MESONERO. Organismo que alberga al parásito.

a. Hospedero definitivo. Donde el parásito realiza su reproducción sexual. Ej: El Gato para la fase sexual de Toxoplasma, el Mosquito Anopheles para fase sexual del Plasmodium, etc.

b. Hospedero intermediario. Donde el parásito realiza su reproducción asexual, o desarrollo del estadio larvario. Ej: El Gato, el humano y otros mamíferos, para la fase asexual de Toxoplasma, el humano para la fase asexual del Plasmodium, el mosquito Culex para la larva de Dirofilana, etc. Pueden existir: 1er y 2do hospedero intermediario; ej: caracol y cangrejo, respectivamente, para el caso de Paragonimus.

c. Hospedero paraténico o de espera. Donde el parásito no desarrolla ni evoluciona. Es útil pero no necesario. Ej: las cucarachas.

d. Hospedero reservorio. Cualquier vertebrado donde el parásito permanece “naturalmente” y constituye una fuente de infección para el humano y otros animales domésticos. Ej: el Perro es reservorio de Trypanosoma cruzi.

e. Vector. Generalmente se refiere a un invertebrado (artrópodo, molusco) capaz de transmitir un patógeno, de un vertebrado a otro vertebrado.

Los vectores pueden ser:

1. Mecánicos.
Cuando simplemente transportan físicamente al parásito. Ej: La mosca o la cucaracha transportando a la Salmonella u otra bacteria desde las heces a los alimentos.

2. Biológicos.
Cuando intervienen en el proceso de desarrollo del parásito, y pueden ser:

a. Vectores biológicos de propagación. Donde el patógeno solamente se multiplica. Ej: la pulga Xenopsylla en su proventrículo multiplica a la Yersinia pestis.

b. Vector biológico de desarrollo o somatomorfogenético. Donde el patógeno evoluciona, pero no se multiplica. Ej: el mosquito Culex permite el desarrollo de la larva de Dirofilaria.se multiplica. Ej: el mosquito Culex permite el desarrollo de la larva de Dirofilaria.

c. Vector biológico Cíclico-Propagativo. Donde el patógeno, además de evolucionar, se multiplica. Ej: la Garrapata para la Babesia, el mosquito para el Piasmodium.

C. ZOONOSIS.

Las zoonosis son aquellas infecciones e infestaciones que en la naturaleza comparten el humano y otros animales vertebrados inferiores. El término zoonosis proviene de las raíces griegas zoos, animal y gnosis enfermedad. La transmisión de una zoonosis de un animal a un humano, puede ser por vía directa o indirecta. La directa se da cuando se convive circunstancial o sistemáticamente con los animales, caso que se aplica principalmente a las mascotas o animales de compañía como perros y gatos. Este tipo de zoonosis, ocurre en quienes por una afición o por una necesidad social, económica o cultural, conviven con los animales; ejemplos: las pulgas, Cryptosporidium, etc.

La modalidad indirecta es atribuible a aquellas zoonosis, cuyo ciclo de transmisión se da a través de la intervención de diferentes elementos del ambiente: como suelo, agua, alimentos, materia orgánica proveniente de los animales, y vectores que intermedian el contacto. Corresponden indistintamente a las categorías de las ciclozoonosis, que requieren de la intervención de más de un vertebrado, ej. hidatidosis; las metazoonosis, que además de un vertebrado requieren también de la participación de un invertebrado, ej. paragonimiasis; y las saprozoonosis, que para completar su ciclo demandan la participación de un elemento inerte pero no de un ser vivo, ej. Giardiasis.

D. FASES DE LAS INFECCIONES PARASITARIAS.

Durante el efecto parasitario hay 3 fases o periodos claramente diferenciadas:

a. Periodo Pre Patente (PprP): Desde que el parásito ingresa al hospedero y el inicio de su reproducción: estadio Adulto.

b. Período Patente (PP): Desde el inicio de la etapa reproductiva (huevos, larvas, quistes) hasta la conclusión de la vida del parásito.

c. Período Post Patente (PsP): Desde la conclusión de la presencia del parásito y en adelante.
Estas fases y su perspectiva en el tiempo en semanas (que teóricamente ocurre en la mayoría de los parasitismos), se muestra en la Fig 1.4 donde se ha insertado los mayores efectos a lo largo del lapso parasitario, de algunos parásitos y, la presencia de anticuerpos. Por ejemplo, en el caso de la Eimeriosis e Isosporosis los mayores efectos ocurren en el Fase PprP del parasitismo y cuando llega el PP el efecto ya pasó. Mientras que en caso de los nematodos entéricos (Ostertagia, Thichostrongylus, etc) los mayores efectos ocurren en el PP. En tanto que en el caso de la Fasciola y metacestodos (Quiste hidatídico, Cysticercus, Coenurus) la presencia de ellos y sus efectos son bastantes prolongados.

La curva de anticuerpos refleja que la presencia de ellos ocurre antes del PP y persiste más allá de la muerte del parásito

La conceptualización de estas curvas también son muy importantes para el diagnóstico clínico y de laboratorio. En el caso de la Eimeriosis y/o Isosporosis en la fase grave aún no hay ooquistes en la heces; sin embargo las pruebas inmunodiagnósticas manifiestan la presencia del parásito antes det PP, pero también más allá de la muerte del parásito. Las pruebas inmunodiagnósticas además también tienen una doble interpretación: El hallazgo de anticuerpos indica la presencia actual o fenecida del parásito; mientras que el hallazgo de antígenos (excreción/secreción) manifiesta activa pre-sencia del parásito.

MODELOS BIOLÓGICOS DE LOS PARASITOS DE INTERES VETERINARIO.

El conocimiento de la secuencia de los estadios evolutivos es importante porque es la base del ciclo biológico. El esta-dio con asterisco (*) es la forma infectiva.

1. Trematodos.
Huevo –►Miracidio –►Esporocisto –►Redia–►Cercaria–►Metacercaria*–► Adulto

2. Cestodos.
Huevo–►Metacestodo* (Quiste, Cysticercus, etc.) –►Adulto.

3. Nematodos.
Huevo, o Larval –►Larva1–► Larva2 –► Larva3* –►Larva4 –► Adulto

4. Artrópodo.

a. Acaros y Garrapatas.

Huevo –►Larva –► Ninfa –►Adulto.

b. Insectos.

1) Heterometábolos:

a) Hemipteros (Chirimachas o Vinchucas):
Huevo –►Ninfa1–► Ninfa2–►Ninfa3–► Ninfa4–► Ninfa5–►Adulto.
b) Piojos: Huevo –►Ninfa1–► Ninfa2–► Ninfa3–► Adulto.

2) Hotometábolos:

a) Moscas, Mosquitos y Pulgas:
Huevo–►Larva–►Pupa–► Adulto.
b) Pseudoptacentarios (Melophagus, Hippobosca):
Larva intrauterina luego de expulsada, inmediatamente –►Pupa –►P. Adulto.

5. Protozoos.

a) De reproducción Asexual:

  • Esporogonia–► Esporozoitos
  • Trofozoitos–► Esquizontes o Merontes–►Merozoitos.
  • Fisión binaria–►Trofozoitos.

b) De reproducción Sexual:

Gamontes–► Microgametocito x Macrogametocito –►Ooquistes.

F. EPIZOOTIOLOGÍA (ECOLOGÍA) Y NOSOGENESIS DEL PARASITISMO EN LOS ANIMALES DOMESTICOS

El concepto central, es inculcarle al veterinario para que use los conocimientos del fenómeno parasitario en un enfoque “Sistémico o concurrente” y no en forma estricta y exclusivamente “secuencial y unidireccional” como en el clásico esquema de enseñanza. El detalle de tal conceptualización está publicado en: Rojas CM. Rev Acad peru denc vet. 2001;2(4:29-37).

Significa proveer al estudiante un sistema interrelacionador de los conocimientos, que lo haga capaz de entender al fenómeno parasitario como producto de la concurrencia simultánea y multidireccional (CSM) de los factores concurrentes, agrupados en la tetralogía: Parásito, Ambiente, Hospedero, Gestión antiparasitaria (PAHG), y que la subsiguiente solución a tal fenómeno sea también producto de la inteligente interpretación y mejor utilización del concepto del CSM, Fig 1.5.

El desafío para el Veterinario moderno es el control sistematizado (impropiamente llamado “control integrado”) de los Parásitos, que implica por lo menos el manejo simultáneo de lo siguiente: 1) provisión de adecuado nivel nutricional, 2) manejo de pastura y campo de pastoreo, 3) crianza de animales con tendencia racial  a la natural resistencia, 4) manejo del animal joven, 5) manejo de binomio madre-cría, 6) necesario cabal conocimiento del clima para manejar la estacionalidad parasitaria, la hipobiosis y el calendario de aplicación de los antiparasitarios, 7) aquilatar la importancia del control biológico, de gran utilidad en muchos parasitismos, ejemplo: la fauna coprofágica ambiental para el caso  de los parásitos que usan las heces como vía de difusión y 8) un sólido criterio sobre coste-beneficio de las actividades  antiparasitarias, basada en la mejor adopción de la vigente  ciencia y tecnología.

Como se puede notar, el uso tradicional del antiparasitario es apenas una parte del control sistematizado.

Si bien este esquema está orientado a los animales  de pastoreo, pero es válido y adaptable al parasitismo de los otros animales domésticos e inclusive al humano, porque los parásitos tienen  un solo modelo de comportamiento que los  adecuan a las circunstancias y tienen inteligentes estrategias  para enfrentarlas y superarlas.

En la Fig 1.5, se muestra dicha tetralogía: PAHG, y dentro de cada uno de los componentes hay otros subcomponentes o factores que a su turno interactúan entre ellos. Algunos ejemplos más saltantes son:

1.  Factores del Parásito

a. Identidad y localización

b. Dinámica y poblacional: Prevalencia, incidencia, ciclo circadiano, periodicidad estacional.

c. Ciclo: directo o indirecto, o por vectores.

d. Carga parasitaria o número de parásitos.

e. Puntos de ruptura o de transición.

f. Supervivencia del estadio infectivo.

g. Capacidad de infectividad, patogenicidad y de  multiplicación en el hospedero.

h. Habilidad para la evasión a la inmunidad, hipobiosis y diapausa

i. Multiparasitarismo, etc.

2. Factores del hospedero.

a. Susceptibilidad.

b. Especie, Raza, Edad.

c. Estado nutricional, Gestación.

d. Estado inmune.

e. Tipo de crianza, carga animal, etc.

En esta parte es necesario registrar una regla general o concepto central: En las enfermedades infecciosas (bacterianas, virales y parasitarias) en general, se dan 2 situaciones: 1) la infección, cuando el agente causal no origina manifestaciones clínicas, y por lo tanto son: crónicas o asintomáticas u oligosintomáticas, benignas y auto resolutivas, y 2) la Enfermedad, o agudas, cuando hay manifestaciones clínicas  evidentes. Estas situaciones a su vez tienen origen en otras 3 condiciones: 1) Dosis del agente causal, 2) Estado permisible en el hospedero, y 3) Manejo o repercusiones de éllas.

Entonces habrá Infección, y/o Enfermedad, respectivamente: 1) si la dosis: es poca o bastante, 2) si el hospedero: es resistente, o está susceptible, 3) si el  manejo: dificulta o facilita la transmisión.

3. Factores Ambientales.

a. Clima: temperatura, precipitación.

b. Geografía: latitud, altitud

c. Características socioculturales del criador y de la comunidad: costumbre, creencias, valores, nivel cultural y económico, etc.

 

4. Factores de la Gestión antiparasitaria.

a. Integración de los factores epizootiológicos que dificultan la transmisión del parásito.

b. Programa o calendario antiparasitario: fármacos, vacunas.

c. Medidas higiénicas.

d. Coste –  beneficio del programa.

En la práctica médica tradicional, el manejo del fenómeno parasitario, se reduce estricta y principalmente a la relación  parásito – hospedero a través de: fisiopatología, diagnóstico (clínico y de la laboratorio) y tratamiento farmacológico.

Esta percepción es apenas una parte del complejo fenómeno no parasitario, como se puede apreciar en la Fig 1.6.

En esta interrelación parásito hospedero, el efecto parasitario tiene un comportamiento pendular: que puede ir de una situación aguda (Parasitosis) a una situación crónica (Parasitiasis) y/o autocura, y eventualmente revertir a casos agudos o subagudos, dependiendo de la acción  de los múltiples factores intervinientes en el fenómeno parasitario; ejemplos: súbito aumento de la dosis infectiva, baja de las defensas (nutricionales o de estrés), lapso cercano al parto, estación del año, etc, etc.

Pero la acción principal debe orientarse siempre a la posibilidad del Control sistematizado (control y prevención), que ciertamente resulta mucho más complejo y difícil, dado que la gestión  antiparasitaria implica aprovechar interrelacionadamente a todos los factores (epizootiológicos) de la tétrada PAHG, que dificulten o limiten la transmisión de los parásitos. Fig 1.5.

Entonces en este orden de ideas para una cabal posibilidad de Control Sistematizado, mínimamente  se debe percibir la operatividad de las siguientes relaciones:

1. De la Relación Parásito – Hospedero.

a. La etiología, en cuanto a: 1) situación o característica patológica, 2) especificidad de hospedero, y 3) la fase del efecto parasitario.

b. La localización y lesiones.

c. La fisiopatología, en cuanto a los grados y gravedad.

d. El diagnóstico, con los métodos y sus limitaciones y bondades

2. De la Relación Parásito –  Ambiente.

El análisis y aprovechamiento de las condiciones favorables y de las condiciones desfavorables.

3. De la Relación Gestión antiparasitaria – Parásito – Hospedero.

a. El tratamiento etiológico: 1) Dosis, 2) estadios afectados, 3) antiparasitarios restringidos, y 4) coste beneficio aproximado.

b. El tratamiento médico complementario, si fuere necesario.

4. De la Relación Gestión antiparasitaria – Parásito – Hospedero – Ambiente.

a. La formulación del Programa o Calendario Antiparasitario.

b. Los factores que favorecen la aplicación del Programa antiparasitario.

c. La aplicación de vacunas.

En el cuadro 1.1 se presenta el panorama de un conjunto de factores epizootiológicos, que a su turno, cada uno, pueden actuar  como favorables o desfavorables del control y prevención o, en términos operativos, de la Gestión antiparasitaria.

CUADRO 1.1. Listado de algunos factores epizootiológicos y sus interrelaciones con las implicancias del Control y  Prevención o gestión antiparasitaria.

FACTOR EPIZOOTIOLOGICO FACILITANTES DIFICULTANTES
Del parasito
1. Prevalencia Baja Alta
2. Periodicidad estacional Invierno – Otoño Verano – Primavera
3. Ciclo Indirecto o por Vector —– Dificultad
4. Sobrevivencia del estadio infectivo Corta Larga
5. Capacidad biótica o multiplicación Poca descendencia Mucha descendencia
6. Longevidad del estadio parasitario Corta Larga
7. Habilidad hipobiótica y/o diapausa —– Dificultad
8. Evasión parasitaria —– Dificultad
9. Poliparasitismo —– Dificultad
10. Resistencia a los antiparasitarios —– Dificultad
Del hospedero
1. Edad Adulto Joven
2. Raza Resistente Susceptible
3. Estado nutricional Alto nivel Bajo nivel
4. Fenómeno del RIPP (ligado al sexo) —- Dificultad
5. Reacción inmune Favorece —-
6. Facilidad Diagnóstica Favorece —-
7. Cantidad Poca Numerosa
Del ambiente
1. Temperatura climática Frío Calor
2. Estación anual Verano  – Primavera Invierno – Otoño
3. Altitud Sierra alta Costa, selva alta y baja
4. Lluvias Sequía Pluviosidad
5. Tipo de suelo Seco Húmedo
6. Reservorios silvestres Ausencia Presencia
7. Manejo o crianza del animal Controlada Descontrolada
8. Características socioculturales del criador Alfabetismo, capacidad de discernimiento sobre: hábitos, costumbres, tecnologías, etc. Analfabetismo, incapacidad de discernimiento sobre: hábitos, costumbres, tecnologías, etc.
9. Programas antiparasitarias Disponible Carencia
10. Espectro de los antiparasitarios Amplio Estrecho
11. Residualidad del antiparasitario Largo Corto
12. Control biológico Favorece —-
13. Vacunas Favorece —-
14. Coste – beneficio Bajo Alto

Por lo tanto el desafío para el veterinario moderno en cuanto al control y prevención de los parásitos, es la aplicación  del control sistematizado (impropiamente llamado integrado), que implica por lo menos:

a. Provisión de adecuado nivel nutricional.

b. Manejo de la pastura y campo de pastoreo.

c. Crianza de animales con tendencia racial a natural resistencia.

d. Manejo parasitario del animal joven.

e. Manejo parasitario del binomio madre – cría.

f. Necesario conocimiento del Clima, para superar la estacionalidad parasitaria y la hipobiosis

g. Aprovechamiento del control biológico.

i Adecuado calendario antiparasitario.

h. Sólido criterio del coste – beneficio de la actividad antiparasitaria. Es decir, una adecuada formulación del Calendario antiparasitario.

III. El FENÓMENO DEL POLIPARASITISMO EN LOS REBAÑOS DE CRIANZA FAMILIAR

La mayor población  ganadera en el país se cría en los pequeños rebaños de gestión familiar. Estos rebaños están conformados por los distintos ganados domésticos: bovinos, ovino, suinos y équidos; o en los lugares de crianza lanar: alpacas, llamas y ovinos. Los caprinos son raros que conformen parte de tales rebaños.

En tales modalidades de crianza poco se conoce la situación de los parásitos: prevalencias etarias, gama de parásitos o poliparasitismo, parásitos comunes, parásitos específicos, etc. La mayoría de los estudios se ocupan de los parásitos en un ganado en concreto. Del Cuadro 1.2, se pueden extraer varios conocimientos:

a. La composición del rebaño es mixto y está conformado por alpacas, llamas y ovinos, de diferentes edades.

b. Los ganados están afectados por parásitos nematodos, cestodos, protozoos y artrópodos.

c. Los nematodos están conformados por Tipo strongylus.(TS) (Camelostrogylus, Ostertagia, Trichostrongylus y Caoperia), N. spathiger, N. lamae, L. chavezi y Capillaria.

d. Los cestodos, representados por Moniezia.

e. Los Protozoos por: Eimeria, Toxoplasma, Cryptosporidium y Sarcocystis.

f. Los artrópodos por: Trombicula, Sarcoptes, Amblyomma, Microthoracius y Melophagus.

g. En los nematodos, las mayores prevalencias están en los TS, seguido de L. chavezi, luego N. spathiger y después N. lamae. Mayor en Alpacas que en Llamas, con tendencia mayoritaria en animales adultos. Se aprecia que N. ionice y L chavezi, sólo afectan a los cometidos y no a los ovinos.

h. La Moniezia, solamente se halla en animales jóvenes, y afecta a los 3 Ganados.

i. Los protozoos Eimeria y Cryptosporidium, en animales jóvenes. Toxoplasma, en animales adultos (serológicamente).

j. En los artrópodos: Trombicula, en animales jóvenes. Sarcoptes (S. scobiei var. aucheniae), Amblyomma y Microthoracius solamente en camélidos y no en ovinos. En tanto que Melophagus, solamente en ovinos y no en camélidos.

Hospedero Edad

NEMATODOS a

T.s     N.s    N.l    L.ch

  CEST  Mon

PROTOZOOS b

Eim     Tox     cry    

ARTROPODOS

Trom   Sarc    Amb     Mic     Mel

Alpacas
2 meses1 año2 años

3 años

    2      3     —      5

32     11     2     52

50     14     7     21

 92     15     8     23

    3

27

 8                    17—-       47

  8       —        3         11       —

—       9        4         13       —

—       5       11        14        —

  —       —       23        38       —

Llamas
2 meses

1 año

2 años

3 años

  16      10     —     13       10      6      6     45

 22       4      4     35

 47      —      27     —

   3

  30

  —

  —

 29                    20

—       46

 10       6       10        32        —

—      13        7        27        —

—       5         4        13        —

—       —       20       26        —

Ovinos
± 7 meses  22     37     —       —   15   16   —       —       —      —        54

Capillaria sp. en 5% de animales adultos.

Sarcocystis originó ± 5% de carcasas decomisadas en el Camal.

FUENTE: Rojas CM, Lobato AI, Montalvo VA, Rev Int Pec IVITA (Perú) 1993;6 (1):22-27

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